Las fachadas comunitarias son elementos que, como el resto de zonas comunes en un edificio de vecinos, requieren de un mantenimiento periódico debido a que son una de las partes que mayor desgaste sufren normalmente, además de las cubiertas. Como sabes, esto se debe a que están permanentemente expuestas a los agentes externos que pueden causar daños como, por ejemplo, las inclemencias meteorológicas o la contaminación, al encontrarse a la intemperie.

Por eso te recomendamos que, cada cierto tiempo, lleves a cabo una serie de labores mínimas de conservación para evitar que aparezcan problemas de gravedad que puedan llegar a afectar, incluso, a la estructura de los edificios. Algunos ejemplos de esto son: grietas que puedan originar desprendimientos en cornisas o balcones, humedades, suciedades o el afeamiento del aspecto por el desgaste de la pintura.

Principales trabajos de conservación recomendados para fachadas comunitarias

Estamos convencidos de que es importante llevar a cabo revisiones periódicas de las fachadas comunitarias para determinar si existe algún problema que pueda llegar a originar consecuencias mayores en un futuro a corto o medio plazo. Por ejemplo, lo puedes hacer cada dos o tres años.

Los materiales de construcción tienen una vida útil limitada, por lo que, para mantener el buen estado de estos elementos comunes, en algún momento será necesario poner en marcha reformas, como el revestimiento de fachadas o la solución de todas aquellas imperfecciones que puedan ocasionar deficiencias que afecten al aislamiento térmico y acústico.

Igualmente, te recomendamos efectuar una limpieza al menos un par de veces al año y pintar también cada cierto período de tiempo. Todos estos trabajos en fachadas comunitarias los llevamos a cabo en Contrucciones Mafr, donde contamos con un equipo de profesionales con formación y experiencia, que te brindará una atención personalizada y un servicio de calidad adaptado a tus necesidades.