En muchas ocasiones, las reformas del hogar no están circunscritas a una vivienda, sino al edificio que habita una comunidad de vecinos. Conforme los edificios habitados se deterioran, es prioritario irlos reformando tanto por razones de seguridad, como por otras puramente estéticas. Del mismo modo, también es necesario hacerlo para revalorizar en el mercado inmobiliario cada una de las viviendas que incluye.

Seguro que ya estás al tanto de que una de las reformas comunitarias más comunes es la de pintar toda la fachada de un edificio. Ahora bien, hasta que llega el momento de hacerle frente, no todos los propietarios tienen claro en qué consiste exactamente. Para evitar que, antes o después, una de estas reformas te pille desprevenido, te damos información introductoria al respecto.

Técnicas para pintar una fachada

En realidad, las técnicas empleadas siempre dependen de las características de la reforma. En caso de que se quiera pintar una zona destrozada por el moho o las humedades, quizá baste con emplear una simple escalera. Si por el contrario es necesario pintar una cara del edificio al completo, lo habitual es que se cuente con andamios o con grúas hidráulicas.

Factores que influyen en el proceso de pintado

Uno de los factores principales es el grado del destrozo que se quiera reparar. Quizá sea necesario retirar los restos de la capa de pintura original y comenzar el trabajo de cero. Si no es necesario, bastará con darle una imprimación y luego pintar por encima con el color que se quiera.

Otro factor importante es el grado de humedad atmosférica. Si esta fuera excesiva, la pintura podría tardar demasiado en secar y el proceso se alargaría proporcionalmente.

Ahora ya sabes en qué consisten las reformas del hogar que afectan a toda tu comunidad de vecinos. Si quieres recurrir a profesionales para realizarlas, cuenta con nosotros, Construcciones Mafr.